"Resulta prioritario fomentar el empleo en las Islas buscando siempre que la energía que se consume sea lo más reducida posible y tenga el menor coste, sin que ello suponga reducir el bienestar y el confort de los ciudadanos, para lo que se debe fomentar la instalación de producción de energía de pequeña potencia", expone.
Armas señala que los sectores comercial y doméstico son grandes consumidores energéticos, fundamentalmente en forma de electricidad. "Estos sectores están constituidos por un elevado número de consumidores de pequeña potencia que se conectan en baja tensión a la red; potenciar la instalación de pequeñas plantas de producción de energía eléctrica con energía renovables para autoconsumo en estos sectores representa beneficios importantes para el sistema", afirma.
Indica que el reducido tamaño de estas instalaciones de energías renovables de pequeña escala y el conocimiento disponible del sistema de distribución en ciudades permite que su conexión a la red sea factible sin que requiera costosos estudios. De esta forma, gracias a la estructura del consumo energético propia de los sectores comerciales y doméstico, se favorece la penetración de las tecnologías de energías renovables.
Lourdes Armas señala que, además, mejora la eficiencia y se desarrolla la generación distribuida, que presenta beneficios importantes para el sistema, tales como la reducción de pérdidas de la red, la reducción de necesidades de inversión en nuevas redes y una minimización de los efectos de las instalaciones eléctricas en el entorno.
Añade que el fomento de instalaciones de pequeña potencia y la mejora de las existentes favorecería la creación de empleo en sectores que actualmente se encuentran en una situación difícil, como son los pequeños empresarios (instaladores).
Armas explica que este tipo de instalaciones tiene cabida en una de las líneas de actuación del Jeremie, concretamente en el programa de microcréditos destinados a autónomos y micropymes, acogiéndose un número importante de usuarios.
Asimismo, aboga por fomentar el autoconsumo y rehabilitación de las instalaciones en el sector turístico e industrial, donde la situación es distinta, pues la propia estructura de las instalaciones a la que va dirigida la financiación hace que las operaciones crediticias sean por importes bastante superiores a las que limita la otra línea.
"Es muy importante una actuación en el sector turístico con el fin de mejorar la competitividad y la productividad del sector, fundamentalmente a través de la remodelación de la planta alojativa y de otras infraestructuras turísticas, que no se refiere únicamente a reformas estructurales sino también a mejora de las instalaciones con el objetivo de incrementar su eficiencia y mejorar su rendimiento".
Armas precisa que, aunque esta segunda línea va dirigida a financiar proyectos de inversión de empresas tecnológicas e innovadoras, "teniendo en cuenta el reto que tiene nuestra sociedad para remodelar la planta alojativa en el Archipiélago, se propone que se considere la renovación de las instalaciones como una modernización".










