En esta última convocatoria del longevo certamen narrativo que promueve la Fundación CajaCanarias se han presentado a concurso un total de 62 obras originales, lo que da muestra del arraigo e interés que despierta el Premio de Novela Benito Pérez Armas. A juicio del jurado, "En el reino de los cielos" destaca por la sensibilidad, pulso narrativo e inteligencia en su construcción literaria. De igual manera, el fallo del certamen resalta la construcción psicológica de los personajes, así como el delicado uso del lenguaje a la hora de hilvanar la secuencia narrativa, donde la infancia protagoniza un texto equilibrado de manera magistral al ritmo de un tono casi poético, con un lenguaje que fluye y narra con pasmosa naturalidad y a través de una belleza conmovedora.
Silvia García nació en Presidencia Roque Sáenz Peña (provincia del Chaco, Argentina, 1970) y está radicada en Europa desde el año 2000. Ha publicado los libros de poesía Calendario (2004) y Cuentos de hadas (2005) y El mundo está lleno de sorpresas (microcuentos) en el año 2006. Los tres títulos fueron editados por Ediciones Corregidor (Buenos Aires, Argentina).
En 2007 ganó el premio de narrativa del Ateneo de la Laguna con la colección de cuentos Pequeñas historias de mujeres, hombres y animales. Y en 2010 obtuvo el premio de poesía Ciudad de Las Palmas con el libro Proteo, Una biografía. Los géneros literarios a los que se dedica son: poesía, cuento y microcuento, además de haberse adentrado en el género novelístico con la obra objeto de distinción.
"En el reino de los cielos", a través de Silvia García
La autora argentina confiesa que "haber recibido este reputado galardón ha sido una hermosa sorpresa, casi un estupor, porque el recorrido literario en el que me siento reconfortada nace desde la poesía. En ese sentido, haber construido una gran narración me sorprende casi a mí misma, si bien he de reconocer que este texto se relató casi de un tirón, necesitado de una presencia a través de la palabra impresa. Por eso casi no me atrevo a calificarla de novela".
La obtención del Premio Benito Pérez Armas de novela que otorga anualmente la Fundación CajaCanarias ha resultado "tan inesperado como agradable. A raíz de esta experiencia se refuerza mi amor por narrar, si bien todos los días podría afrontar la construcción creativa de un poema, no así de una novela. Escribir "En el reino de los cielos" me llenó de alegría, plasmando lo que quería contar. Y con este galardón hay una doble emoción, ya que me resulta de vital importancia que existan distinciones de este calado y relevancia. Tan o más importante que la dotación económica resulta, para los jóvenes autores, la publicación de la obra, ya que el mercado editorial es casi inaccesible y los escritores entendemos poco de los vericuetos del mercado. Por eso, el Benito Pérez Armas es fundamental en mi carrera artística".
Entre sus influencias literarias, Silvia García se nutre de tantas ubicaciones artísticas como su faceta profesional de traductora le ha hecho recorrer países y culturas. Así, "por un lado se encuentran los autores presentes en mi recorrido vital, donde reposa la idolatría artística por Faulkner, Silvina Ocampo o Yasunari Kawabata, pero en el camino aparecen nuevos obsequios narrativos que van alimentando el amor por la escritura, por leer y contar, como me ha ocurrido últimamente con mi coetánea Judith Hermann".
Con la próxima publicación de "En el reino de los cielos" la historia por fin está afuera, en el mundo. Un texto, al editarse, está donde debe estar, cumpliendo su destino de ser potencialmente leído. Esa es la razón por la que escribes, más allá de incentivos económicos o editoriales. El escribidor lo hace de igual manera, porque es un impulso vital, y no lo haces para ti mismo, sino para alguien anónimo, plural, que nunca conocerás; es una figura ideal, una segunda persona, pero igual si estuvieras solo en el mundo también lo harías e inventarías a ése, del otro lado, en tu cabeza, ya que escribir supone un diálogo con alguien que esperas que llegue. Este magnífico premio que me han otorgado supone, fundamentalmente, la certeza de que alguien va a leer mi texto, y me llena de una inmensa alegría".
Un certamen histórico
El Benito Pérez Armas es el certamen literario más prestigioso de cuantos que se convocan en las Islas. Dotado con doce mil euros para el ganador, está dirigido a escritores en lengua castellana, naturales o residentes en Canarias, y su temática es de libre elección.
El Premio de Novela "Benito Pérez Armas" fue recuperado en 1970 por CajaCanarias para dar a conocer a nuevas voces dentro del panorama cultural canario. La presente edición supone la vigésimo octava convocatoria del certamen. En un principio, la convocatoria tenía carácter bienal, pero desde mediados de los 90 se estableció que fuera anual.
Desde sus primeros años, el certamen se granjeó una brillante reputación literaria, tanto en las Islas como dentro del ámbito nacional, y muchos de estos autores noveles se han ido consagrando con el paso del tiempo como autores fundamentales para entender la evolución de la narrativa canaria.
Las cuatro primeras ediciones de este certamen tuvieron como ganadores a Alfonso García Ramos, con "Guad"; Juan Cruz Ruiz, con "Crónica de la nada hecha pedazos"; Luis Ortega Abraham, con "Migajas", y Fernando García Delgado, con "Tachero".
Con posterioridad, fueron distinguidos autores como Félix Francisco Casanova Martín, por "El don de vorace"; Esperanza Cifuentes, por "Buscando a B." y "Perverso ríe el ángel"; Juan Manuel García-Ramos, por "Malaquita"; Juan Pedro Castañeda, por "En el reducto"; Alberto Omar Walls, por "El unicornio dorado"; Yolanda Arenales, autora de "El tiempo más florido de mi vida", y Enrique Lessa, que ganó la edición especial de ámbito iberoamericano con "El Quibrayugos".
Otros escritores premiados fueron Fernando Cómez Delgado, por la novela de género negro "La navaja zurda"; Rosa Lima, autora de la narración introspectiva "La soledad es azul"; Carlos Álvarez, con "La pluma del Arcángel"; Cristo Hernández, que escribió "El jardín de las especies"; José Luis Correa Santana, autor de "Me mataron tan mal", o Carlos Santamaría Moreno, que ganó con "Marina Miranda".
En las últimas ediciones del certamen han sido galardonados Alejandro Vera Barrios, por la obra ""Acuo, crónica de un autorretrato"; Emilio Sánchez-Ortiz que fue escogido por el jurado por la novela "Diario de la peste; Julio Fajardo Sánchez, gracias a su obra ""El polvo debajo de la alfombra"; Francisco Juan Quevedo García, con "El dulzor de la tierra; Antonio Lozano González, por "Las cenizas de Bagdad"; Gregorio Javier González, creador de Tacande", Juan José Mendoza, con "Isla feliz"; y, en la edición anterior, Francisco Estupiñán gracias a "El corsario de Lanzarote".










