El coloquio tuvo su punto de partida con la presentación y los agradecimientos de Wolfgang Kiessling, quien realzó la necesidad de establecer "una vía de diálogo entre los artistas y la sociedad", además de destacar la importancia de una iniciativa de dinamismo cultural en un hotel que alberga en su interior "un museo con pinturas canarias del siglo XIX y XX". La presidenta de la Academia destacó también "la importancia de contar las experiencias artísticas al público en general y posibilitar un mayor conocimiento del rigor estético de las diferentes manifestaciones culturales". Además, agradeció el enorme interés de Wolfgang Kiessling en "hacer realidad este proyecto".
Durante el acto, se realizó, en un diálogo a dos, un amplio recorrido sobre las diferentes etapas de la carrera de Maribel Nazco, significando por bloques las obras sobre metal; la pintura sobre lienzo; y el panorama temporal y cultural de la autora. Por su parte, el profesor Castro Borrego analizó de forma pormenorizada las creaciones de Nazco, con especial atención a los retratos; el trabajo con metales y madera; el recurso del collage; y el esmerado proceso de investigación e inspiración de su amplia colección artística.
Como colofón a una auténtica "clase magistral" aparecieron menciones a ilustres artistas que formaron parte de la vida de la pintora, como Eduardo Westerdahl, Pedro González o Pérez Minik, entre otros. Las anécdotas poblaron parte del magistral discurso de la pintora, en el que también explicó momentos determinados de su evolución artística: "Me adentré en un campo imprevisible y quería rechazar la tradición para comenzar otra vía", explicó.
Se trata de la primera de muchas tertulias que tendrán como lugar de debate y exposición el Hotel Botánico de Puerto de la Cruz.










