Vicente López (1964) es un artista que se forma con la posmodernidad. Su aproximación al mundo de la imagen viene precedido por la manipulación, la simultaneidad y la yuxtaposición, a juicio de la crítica de arte, Clara Muñoz. Muchos de sus obras están formadas por fragmentos tomados a menudo de discursos y medios culturales diferentes, una amalgama de imágenes que proceden del diseño, la publicidad, el cómic, el cine y el mundo del arte, recordando los collages cubistas y surrealistas, donde se ensamblaban distintos planos con los que configurar una nueva imagen.
Las últimas series del artista lo podrían situar, a juicio de Clara Muñoz, en un discurso "donde conviven la figuración narrativa, el surrealismo, el pop art, con la pretensión de descubrir la cara oculta de su época, de ser testigo crítico de su tiempo".
Su obra certifica asuntos cotidianos, urbanos y contemporáneos, lienzos que exploran un universo complejo y psicológico. Su apuesta por la pintura es total, una pintura plana de colores armoniosos, pero también ácidos que "dan a la obra un aspecto insólito con la intención de servir de espejo de todo aquello que la sociedad prefiere ocultar"
Lienzos de gran formato como "Babel" o "El ultimo Iceberg" o series como "Santísima", " Noos" o "Face Value", constituyen el núcleo donde, a través de mas de 20 piezas, articula su discurso pictórico. López es un artista de su tiempo, su pintura expone la incertidumbre que nos rodea.










