El concurso tiene la finalidad de fomentar, visibilizar y poner en valor las palabras canarias, eligiendo para esta edición: Jilorio, pelete, enralado y magua.
Un total de 33 microrrelatos han podido ser valorados por un jurado de lujo, que se ha mostrado satisfecho y asombrado de la originalidad de las obras; Belén Lorenzo (escritora), Miguel Ángel Guerra (periodista), Pedro Guerra (cantautor), han sido los encargados de valorar la originalidad, fluidez de la escritura, ortografía, gramática, grado de integración en el texto y calidad de la obra dando por ganadoras a las siguientes creaciones:
Categoría adulta:
1º Premio: Nieves Pilar Rodríguez Rodríguez por su obra "Cabotaje".
Cabotaje
¿Cuánto puede aguantar uno sin respirar? ¿Tres minutos? ¿Cuatro? Toda mi vida cruza mi mente en segundos. También, vivos y muertos. Me espanto la magua de no poder despedirme de los míos. ¿Reventarán los pulmones al llenarse de agua? ¿Y mis compañeros? ¡San Telmito, auxílianos! Toda la vida en la mar y no sé nadar, aunque de nada me habría servido. El golpe en la nuca contra la fajana al salir despedido de la falúa me dejó inmóvil, así que el agua me mece como a una aguaviva. ¿Cuánto tiempo me quedará? El mar está enralado, choca sin mesura contra el risco. Se me retuercen las entrañas. Tengo pelete y el jilorio del miedo... Cerca de mí, flota un trozo despedazado de la amura donde figuraba el nombre del barco: Quisisana, leo aún. Las tinieblas me engullen a las cinco de la mañana del 13 de enero de 1951.
2º Premio: Evelin Beatriz Hermosillo Méndez por su obra "Canaria".
Canaria
Desde que comenzara la guerra se le viró el fisquito sueño, perdió su legendario apetito, y
volvió a ir a la iglesia como cuando murió su Carmelo, inquieta con el disgusto de ver a esos
chiquitos rubios, tan guapos, Dios los bendiga, moqueando, arrebujados para aguantar ese pelete
de fin de mundo, y el jilorio pegándoles las tripas a la espalda.
A sus noventa años, doña Candelaria rumiaba ausente cambiando las flores del Santísimo la
forma de ayudar a esas pobres gentes, y fue ahí mismito, mientras el cura lanzaba perdigones de
saliva ensayando el sermón, que dio con la idea.
Voló al campo de futbol, y cogió al bisnieto enralado festejando un gol.
—Mi niño, ¿puedo vender rosquetes por esos interneses tuyos?
—¡A todo el mundo, si quiere! - contestó entre risas.
El alba la sorprendió con las manos llenas de harina, sonriendo; ya no se quedaría con la magua.
Categoría juvenil:
1º Premio: Marta Francisco Sánchez por su obra "Un día lleno de sorpresas".
Un día lleno de sorpresas
Me desperté con los rayos del sol y bajé a la cocina corriendo mientras pensaba: ¡Hoy es mi cumpleaños! ¿Qué me habrán preparado? Pero cuando saludé a mi madre no me dijo nada, disimulé y me senté. - ¡Qué jilorio! ¡Hay gofres!
Como era sábado, mis padres se fueron a trabajar, y mi hermana se quedó arriba, leyendo. ¿Se habían olvidado de mí? De repente sonó el timbre y, al abrir solo vi una carta. Esto es lo que decía: -Ven al bosque o lo lamentarás. Me aburría, así que fui a averiguar de quién era la carta.
Mientras atravesaba el frondoso bosque, una magua me recorría la piel al recordarme a mí y a mis amigos enralados cuando fuimos a una tirolina sobre un lago, poco antes de la pandemia. Recuerdo el pelete que hacía.
Oí un ruido y vi a mi familia y amigos rodeados de globos, ¡era una fiesta sorpresa!
2º Premio. Desierto.
Glemis Rodríguez, concejala de Cultura, pone en valor no solo el éxito de participación y el alcance que ha tenido el concurso, sino también la importancia de mantener vivas las palabras canarias que forman parte de la identidad y del lugar de donde somos. "Aportar por cuidar la idiosincrasia de nuestra tierra nunca debe ser motivo de vergüenza".










