En una fiesta conducida por el actor Quim Gutiérrez, Manolo García recogió uno de los más importantes de los premios de la edición española de la prestigiosa revista Rolling Stone, que le distingue por su contribución a la música rock en España. Ariel Rot fue el encargado de entregarle la estatuilla.
El premio coincide con la publicación de uno de los discos más roqueros del ex de El Último de la Fila, un álbum generoso en guitarras eléctricas grabado en The Clubhouse Studio, en Rhinebeck, estado de Nueva York. Con la aportación de veteranos músicos de la escena local, muchos de ellos habituales en grabaciones de David Bowie, Lenny Kravitz, Bruce Springsteen o John Lennon, Manolo García ha tejido un trabajo consistente y afilado como pocos en su discografía.
En Todo es ahora, que se publicó el pasado 24 de noviembre, el artista barcelonés trabajó con dos bandas diferentes, con los músicos de un equipo complementando lo que aportaban los del otro. Con todos los instrumentos grabados en la misma toma, el resultado se puede comprobar ya en canciones como Es mejor sentir, una píldora de vigoroso pop guitarrero que ya está triunfando en las emisoras de radio y en las listas de ventas, como también lo hace Campanas de libertad, otro de los temas incluidos en el álbum.
Las mezclas son de Michael Brauer (Coldplay, Paul McCartney) y Andrew Sheps (Red Hot Chili Peppers, Adele, Beyoncé). En el caso de Brauer, al frente de su mesa de los hendrixianos Electric Lady Studio, Manolo trabajó desde Barcelona a través de Skype. El aire urbano del álbum se refleja claramente en el vídeo de Es mejor sentir, grabado en los distritos neoyorquinos de Brooklyn y Manhattan. En el vídeo aparecen tres de los músicos de estudio habituales de David Bowie –Zachary Alford (batería), Earl Slick (guitarra) y Gerry Leonard (guitarra)–, que también participaron en la grabación del tema. El clip se rodó bajo la dirección del reputado fotógrafo y director Rubén Martín, que ya trabajó con el artista catalán en Saldremos a la lluvia, su álbum de 2008.
El trabajo se completa con un segundo disco, una colección de maquetas, que Manolo explica por la necesidad de revalorizar el objeto disco.










