La caminata comenzó a realizarse desde el año 2005 y cada año consigue reunir a unos mil participantes de diferentes municipios de la isla.
Antes de comenzar, los peregrinos reciben las instrucciones y los itinerarios que indican el camino. Muchas personas deciden hacer el recorrido para recordar el camino que hacía el santo al trasladar a su rebaño de cabras.
Según José Juan Cano, organizador del la caminata, "esta es una ruta cultural religiosa y turística. La idea es que cada año se consolide y se recupere patrimonio".
Una vez finalizan el recorrido y llegan a la cueva, los peregrinos saludan al santo, y posteriormente se realiza una misa en honor al Hermano Pedro.










