La jornada festiva se desarrolló con temperatura agradable y mucho menos calor que en los días previos y, como uso y costumbre, los vecinos de Tunte se vistieron con sus mejores galas para recibir la bendición y acompañar la imagen del santo por las calles del pueblo.
La eucaristía solemne en honor del Santo, también patrón de la Base Naval del Arsenal de Las Palmas, la ofició el que fuera cura cantante y ahora Rector del Seminario Mayor y Vicario de Las Palmas, Salvador Santana Rivero, quien alargó la celebración religiosa unos 15 minutos más allá de lo acostumbrado, al emplearse a fondo en una homilía en la que habló de la crisis económica como un producto del materialismo por la pérdida individual y colectiva de valores y de fe, y sobre la necesidad de afrontarla con información y unidad de criterios. Recomendó a políticos y feligreses seguir la estela del comportamiento del Apóstol Santiago, que entregó su vida por la defensa de un ideal.
Tras la misa, concelebrada por distintos párrocos y cantada por la Coral Cantabile, el trono con la imagen del Patrón salió por la puerta central del templo arrastrado por los vecinos penitentes de promesa, al ritmo que marcaban los componentes de la Banda La Charanguita. Fuera esperaban al icono del Santo los vecinos del pueblo y muchos peregrinos mesclados con numerosos turistas.
La procesión del Santo, precedida por la Banda La Pequeña Estefanía al mando del cabo Juan Trujillo Marrero y escoltado por los siete gastadores de Infantería de Marina del Arsenal de Las Palmas, fue una vez más una solemne manifestación de fervor popular










