A las 7.00 de la mañana, tras la misa, los alcaldes de Granadilla de Abona y Vilaflor de Chasna, José Domingo Regalado y Agustina Beltrán, respectivamente, dirigían unas palabras de bienvenida a los participantes, animándoles a disfrutar de la ruta con precaución y respetando el entorno. El plan de autoprotección y seguridad, compuesto por medio centenar de personas, entre Protección Civil, Cruz Roja y Policía Local, no registró ningún incidente importante y la caminata se desarrolló con normalidad.
Por motivos de seguridad, este año se priorizó la inscripción presencial a través de las oficinas del Servicio de Atención al Ciudadano (SAC) en Granadilla, San Isidro y El Médano. La actividad comenzó a las 7.00 de la mañana, a 1.500 metros de altitud, desde la plaza de Vilaflor, disponiéndose de servicio de guaguas de TITSA a partir de las 5.00 horas desde la Cueva. Otras de las posibilidades de realizar la ruta fue desde el Convento en Granadilla casco (9.30); Charco del Pino en la zona de El Chorro (9.30); plaza de la Cultura de San Isidro (10.30) y plaza de El Médano (11.30). A la cueva, se llegó en torno a las 12.00 horas; siendo la duración de aproximadamente cinco horas desde la cumbre a la costa y a lo largo de 19 kilómetros, en el que pudo disfrutarse de elementos del patrimonio natural y cultural, gran cantidad de bancales, nateros y huertos de frutales, además de una flora singular con matorral de cumbre, pinar, tabaibal-cardonal y matorral de costa.
Los grupos de montañeros participantes siguen insistiendo en la importancia de seguir trabajando en la recuperación del camino y su conservación, tal como se encontraba este camino en antaño, pues forma parte del conjunto de caminos tradicionales (algunos de ellos aparecen en mapas históricos del siglo XVIII y XIX). Desde el año 2005, fecha en la que se inició el estudio de la recuperación y revalorización del Camino del Hermano Pedro y sus caminos adyacentes, comenzó un reto para la comarca de Chasna, que ha sido el de recuperar un símbolo de la memoria colectiva y que se ha mantenido hasta nuestros días gracias a los vecinos de Granadilla de Abona y Vilaflor de Chasna, para unir a los diferentes municipios de la comarca (San Miguel de Abona, Arico y Fasnia) y a su población a través de la revalorización de un recorrido que une historia, espiritualidad, paisaje y cultura.










