Se diluyó el equipo amarillo (esta tarde con su vestimenta de color negro) cuando el terreno de juego se fue poniendo pesadado. La circulación de la pelota no era la deseada y el Lugo se apoderó de la situación. El cuadro gallego hizo méritos, pues tuvo un trato exquisito de la pelota y paciencia en la elaboración. Gracias a esa insistencia llegaron las jugadas que precedieron a los dos goles que ponían por delante a los de Quique Setién en apenas cuatro minutos. Primero fue David de Coz el que lograba el empate (min. 32). En otra jugada de mucha calidad, Óscar Díaz anotaba el segundo y merecido tanto gallego que hacía justicia a lo que habían ofrecido uno y otro conjunto (min. 36).
En la segunda parte, la UD Las Palmas salió más entonada aunque en ataque nunca se encontró cómoda y apenas inquietó a Yoel. El Lugo, mejor adaptado al campo, protegió el marcado que amplió en el tiempo de alargue con el tanto de Víctor Díaz.










