Los aurinegros salieron muy enchufados y amagaron con romper la contienda de entrada (7-0, 3'). Dos triples de Levi Rost y uno de Saúl Blanco (15-4, 7') ponían contra las cuerdas al Blancos de Rueda en los compases iniciales. Sin embargo, lejos de bajar los brazos, el grupo de Roberto González respondió con un 0-10 de parcial (15-14, 9') para dejar bien claro que no venían de vacaciones a la Isla. Un robo y posterior mate de Biviá, más otro triple de un infalible Rost, daban oxígeno al Canarias (20-14, 10'), que sin embargo acabaría sufriendo lo suyo de ahí en adelante.
Una canasta de media distancia de Jakim, un jugadón de Uriz para que finalizara Fotis bajo el aro, los libres de Rost y un robo providencial del alero de Michigan ya metidos en los últimos 30 segundos, con el Santiago Martín dando el empujón definitivo, acabaron por fin de sentenciar la batalla a favor de los canaristas. Una batalla sufrida, como se esperaba, y felizmente saldada desde el compromiso y la fe de los tinerfeños. Un pasito más para la permanencia. Un buen puñado de argumentos más para seguir ganándose el respeto de la liga.










