El capitán de la selección española es consciente de que aún le quedan unas semanas para estar en plenitud de facultades físicas, así que el quinto lugar lo valora como una buena señal hacia Londres 2012. En la fase preliminar había sido el mejor, con 66.27 metros, marca que sólo le hubiera servido en la final para ser cuarto, pues las medallas estaban aún más lejos. Campeón de Europa fue el gran favorito, doble campeón mundial, el alemán Robert Harting, con 68.30 metros, por delante del estonio Gerd Kanter (66.53) y el húngaro Zoltan Kovago (66.42).
Con los nervios habituales, el atleta del Tenerife CajaCanarias se había metido en la mejora –los últimos tres lanzamientos- con la séptima mejor marca de los inscritos, 62.26 metros. No estuvo fino, pero al menos evitó la temprana eliminación. Por el camino se quedaron cuatro lanzadores: el alemán Markus Münch, el turco Ercüment Olgundeniz, el holandés Erik Cadée y el británico Lawrence Okoye. Pestano no empezó bien el concurso, con un tiro de 60.51, marca con la que no hubiera accedido a la fase decisiva, pero se rehizo y confirmó su presencia entre los ocho mejores, como en sus tres anteriores Europeos: Munich 2002 (4º), Goteborg 2006 (4º) y Barcelona 2010 (6º).
Ya en la final entre los ocho mejores, Mario Pestano se desquitó en el cuarto tiro, con 63.87 metros, pero no aprovechó los dos siguientes, en los que hizo nulos. Las difíciles condiciones del círculo, mojado por las lluvias caídas sobre la capital finlandesa, repercutieron de manera directa en la mejor versión de todos los participantes. El isleño, una vez superado el test de Helsinki, ya se concentrará totalmente en las instalaciones del CAR (Centro de Alto Rendimiento) de Sant Cugat, en Barcelona, para afrontar los que serán sus terceros Juegos Olímpicos tras Atenas 2004 y Pekín 2008.










