Castro contaba con el récord del minuto en 2.040 metros durante un minuto, hace tres años en Arafo y el de más veloz con 153 kms./hora en Santa Cruz de Tenerife hace nueve meses. Ambos registros los superó en 370 metros y en 14 kms./hora, respectivamente. Pedaleó a una cadencia de 40,1 metros por segundo y le hacían falta 34,1.
El 'spinner' residente en Arafo se montó raudo y veloz a su bicicleta estática para realizar un calentamiento y tras afinar todos los elementos técnicos, acometió la aventura sobre las 19.30 horas de la tarde, darle rienda suelta al pedal, controlar las pulsaciones de su corazón y un ritmo frenético a sus piernas para otro registro exitoso en su amplio palmarés, donde se mantiene invicto dentro del spinning.
Sufrió un importante contratiempo físico a 15 segundos del final del intento al sufrir un chasquido en una rodilla. Con todo, terminó como un héroe y en loor de un público que le aupó en los últimos diez segundos, por exigencia del reglamento del Guinness.
El juez de la prueba fue Policarpo de León dio a conocer el veredicto final, para, a continuación, firmar el acta una serie de testigos, como el alcalde del municipio de El Sauzal, Mariano Pérez, acompañado por los ediles Guacimara Canino, María del Carmen Pérez, Daniel Ravelo y José Antonio García. También se añadió a voluntarios entre el público asistente.
Miguel Angel Castro empleó una bicicleta estática Eco Tour modelo 815, con un plato de 52 dientes y un piñón de 16, junto a un volante de 24 kilogramos, revisada antes por el juez designado para cumplir con todos los preceptos reglamentarios.










