>> Lo peor: La defensa y la ausencia de ritmo. El Canarias tiene un grave problema en defensa y los números no mienten: 101 puntos en un partido, y 85 en otro. La conclusión es clara: con tantos puntos, es casi imposible obtener una victoria. La falta de ritmo fue otra carencia local. Ni Uriz ni Biviá supieron darle a los tinerfeños la cadencia suficiente para ahogar a un CAI demasiado cómodo y ligero en pista.
>> El dato: Al Canarias le cuesta defender. Mucho, demasiado para la categoría y para disputar con garantías los encuentros. Contra Estudiantes en ningún cuarto recibieron menos de 20 puntos y CAI Zaragoza siguió el camino y la senda solitaria que marca la floja defensa del cuadro tinerfeño. En esta segunda derrota, el Canarias acumula siete de ocho cuartos en los que recibe más de 20 puntos.
>> Con amor propio: Aquello de que los escandinavos o europeos del este son personas frías, es mentira. Si alguien lo cree, que venga a ver a este montenegrino. Blagota Sekulic es sangre caliente, es pundonor. Con él, el Canarias no le perdió la pista al CAI en el tercer cuarto. Sus gritos y sus manos arriba levantaron a todo un pabellón. El interior finalizó con 13 puntos y 7 rebotes, el mejor de los laguneros.
>> La anécdota: La primera canasta del CB Canarias en su casa tras veintiún años en la ACB fue fuera de tiempo. Lo fue por un fallo del marcador, que se quedó estancado en los 10 minutos. Sin embargo, la bandeja de Richotti sí contabilizó. Juego y marcador a un lado, todavía hay cosas externas que mejorar.
>> La máxima: ¡Ganar un cuarto! Al cuadro dirigido por Alejandro Martínez le cuesta un universo ganar un cuarto competitivo. Frente a Estudiantes los canaristas tan sólo lo hicieron una vez (el último parcial y con el partido finiquitado). Ante los zaragozanos, los tinerfeños perdieron todos y cada uno de los cuartos. Ausencia de regularidad en un equipo que se mueve por espasmos y arreones.
>> Los bases, un dolor de cabeza: Los aficionados al Supermanager de ACB se frotan las manos cada vez que algún equipo juega contra el Canarias. Los fichajes de sus bases son seguros. En el anterior partido, Granger y Fernández torpedearon a un equipo tinerfeño demasiado benévolo desde el puesto de base. Ahora, Van Rossom y Llompart se conjugaron para endosar 28 puntos a los canaristas. Para aquellos que no lo entiendan: Uriz y Biviá deben mejorar. Van Rossom fue el que más se los hizo saber con 21 puntos.
>> MVP: Van Rossom fue el líder indiscutible del partido. Tiro exterior y penetraciones. El belga fue el motor en ataque de un CAI Zaragoza que avanza duro y seguro: 21 puntos.
>> El quinteto: Alejandro Martínez no es muy propicio a adornarse, para los quintetos tampoco. El técnico repitió su alineación de inicio en Madrid y en Tenerife: Uriz, Richotti, Rost, Donaldson y Guillén. Con Sekulic en progresión y Blanco en busca de sí mismo, la apuesta parece que no va a cambiar.
>> Quinteto defensivo: Los mejores momentos del Canarias pasan irremediablemente por su mejora en la defensa. En el segundo cuarto, hubo una fórmula que lo logró: Rost y Blanco en el exterior. Su defensa y entrega fueron brillantes para que los tinerfeños no murieran cuando no tenían que morir.
>> El retorno: Chagoyen volvió a sentirse jugador, al menos en pista. El andaluz regresó a pisar un parqué de ACB tras quedarse sin jugar en la primera jornada.5:27 fue su tiempo en juego.
>> Sin noticias de Bahía Blanca: Nico Richotti representa todo lo que su equipo es y será: una esperanza. Esperanza por mejorar, esperanza por ganar. El de Bahía Blanca no fue el mismo ante el CAI y su aportación ofensiva fue mínima (2 puntos y valoración negativa). El público necesita de sus mates y el Canarias de su casta y de sus puntos.
>> ¿Una afición que no cumple o un equipo que no engancha?: La cifra de espectadores fue de 3.800. La campaña de abonados todavía no ha concluido pero todo lo que no sea llenar el Santiago Martín parece escaso para 21 años de ausencia o para una isla sin casi deportes de máxima élite. La bifurcación tiene dos caminos: el equipo no engancha o la afición no cumple. Un tercer factor puede aludir a que el partido fuese televisado.










