Begoña García ha reiterado que esta actuación es un ejemplo del compromiso del Gobierno de España con el regadío sostenible. Asimismo, ha destacado que "una de las metas que nos marcamos hace mucho tiempo fue transformar el sector del regadío", y hacerlo "mucho más moderno, sostenible y eficiente".
Para ello, está en construcción una planta desaladora de agua marina por ósmosis inversa (ubicada en la depuradora nordeste de Lanzarote), una estación de bombeo, un aerogenerador, una balsa y un depósito, así como una red de riego.
Además, las nuevas instalaciones contarán con un sistema de telemedida y la impulsión dispondrá de un sistema de telecontrol.
El proyecto no sólo permitirá aprovechar aguas de fuentes no convencionales, sino también favorecer el uso de energías renovables, con la consiguiente reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y de la factura energética. Ello a su vez redunda en el relevo generacional al mejorar la calidad de vida de los agricultores.
Esta actuación se enmarca en el programa de mejora de la eficiencia y sostenibilidad de regadíos incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, por lo que cuenta con financiación de fondos Next Generation de la Unión Europea.












