Esta iniciativa, pionera en el sur de la isla, la lleva a cabo la empresa Cultivo La Macaronesian S.L., cuyos responsables han realizado una importante inversión económica no solo con el objetivo de producir setas y champiñones en las instalaciones de la cooperativa, sino que, a medio plazo, pretenden reconvertir la zona agrícola de Santiago del Teide en una de las principales producciones hortofrutícolas de la isla.
A este último apartado es al que ellos ponen más énfasis puesto que lo verdaderamente importante es que los agricultores de la zona que poseen terrenos improductivos puedan volver a utilizarlos para sembrar estos u otros productos con la idea de que esta zona que siempre se ha dedicado a la siembra del tomate vuelva a ser lo que fue en su tiempo con el objetivo de que cosechen aquellos productos que demandará y comercializará directamente la empresa, siempre con el objetivo de cubrir el mercado interno de las islas.
Los responsables de la empresa recalcan que "el objetivo es, a partir de las setas, champiñones y, posteriormente, el cultivo de otras hortalizas tiernas que demanda el mercado insular, devolver la actividad agrícola a esta parte de la isla que ha ido perdiendo paulatinamente por la crisis del tomate, generando riqueza, empleo y dando una alternativa rentable a aquellos agricultores que han tenido que abandonar sus fincas en los últimos tiempos".










