Además del alcalde tirajanero, se encontraban presentes los primeros ediles Francisco Atta (Valsequillo), Antonio Ortega (San Mateo) y José Armengol (Santa Brígida), además de Ezequiel Rodríguez, primer teniente de alcalde de Tejeda, y la consejera insular de Industria, Comercio y Artesanía, Minerva Alonso Santana, que defendió la feria como "una apuesta del Cabildo de Gran Canaria por la promoción del producto local". Marco Aurelio Pérez defendió esta exhibición de manufactura como "una muestra de unidad de los municipios", agradeciendo la presencia de 63 productores de todas las islas "con 71 artículos diferentes, en dos jornadas de fomento del comercio directo, sin intermediarios". El presidente de la Mancomunidad de Medianías enfatizó en la eliminación de barreras físicas, auditivas y visuales "para que todos, o el máximo de personas posible con alguna discapacidad, no se quede sin poder disfrutar del evento".
Para el presidente del Cabildo de Gran Canaria, ferias de este tipo "son instrumentos fundamentales para poner en valor el sector primario, para ayudar a fijar el territorio con la recuperación paisajística, el relanzamiento de industrias ligada a estos sectores y dar a conocer nuestra gastronomía, que es otra de las opciones preferentes del sector turístico".
Calidad
Desde un par de horas antes de la inauguración oficial, cientos de ciudadanos se habían dado cita ya en el Parque del Sur de Maspalomas. La iniciativa de traer la Feria de Vino, Queso y Miel hasta la zona costera ha tenido una enorme aceptación en todos los sentidos. "San Bartolomé de Tirajana es un municipio con doble vertiente, tenemos una potente industria turística, y también entre nuestros visitantes, a través de los hoteles y otros agentes del sector hemos promocionado la muestra", dijo el alcalde de San Bartolomé de Tirajana, convencido de que el flujo de visitantes extranjeros va a suponer un impulso en las ventas, habida cuenta de la calidad de los productos expuestos.
El movimiento en el interior de las carpas fue casi arrollador. Los puestos de vino, queso y miel de casi todas las islas, además de las cervezas de confección artesanal –producto invitado de esta edición- se vieron prácticamente asediados por el numerosísimo público asistente. De forma paralela, el ritmo de ventas también puede considerarse aceptable, pues la calidad de muchos productos y la curiosidad ante otros derivó en que muchos ciudadanos salieran con las bolsas de rigor.
De forma paralela, en otra zona del campo 3 se instaló una feria bio. La Organic Meeting Point presentó muchos productos ecológicos, talleres saludables, cosmética bio y terapias holísticas, entre otros, con lo que el público fluyó entre dos ambientes feriales distintos, beneficiándose ambos de la presencia de consumidores diferentes.
La Feria vuelve a abrir a las 09.30 horas de este domingo, con exposición de ganado y cata de quesos (11.00), para clausurar a las 4 de la tarde.










