Estas subvenciones están dirigidas a los titulares de explotaciones agrarias situadas a una cota superior a los 500 metros sobre el nivel del mar. Los agricultores que quieran acceder a la subvención deben intercalar con un sistema de rotación los cultivos de papa y cereal, papa y leguminosa o bien cereales y leguminosas con el fin de garantizar el mantenimiento de la calidad agronómica de los suelos.
Los cultivos de cereales y leguminosas que deberán sembrarse corresponden a variedades locales de altramuces dulces, avena, cebada, centeno, cereales forrajeros, chícharos y chicharacas, garbanzos, guisantes, habas, judías, leguminosas forrajeras, lentejas y trigo.
Las bases de la convocatoria, aprobadas por el Consejo de Gobierno insular, establecen que el mínimo de superficie plantada por solicitud será de 2.000 metros cuadrados. La cuantía de las ayudas alcanzará los 700 euros por hectárea o la parte proporcional que corresponda hasta un máximo de 2.000 euros.
El consejero Jesús Morales recuerda que esta línea de ayudas, creada en el año 2004, "han contribuido a conseguir un buen estado de los terrenos de acuerdo con las medidas establecidas para una agricultura sostenible".










