Un mercado del agricultor, que abre todos los fines de semana del año, al que se le añade una regulación municipal que garantiza niveles de calidad óptimos en todo lo referente a la procedencia del producto, a los niveles de control higiénico sanitario y fitosanitario, así como a la manipulación de alimentos.
Un mercado, con un importante relevo generacional, que ayuda a dar salida a la producción de los pequeños agricultores, artesanos, ganaderos, reposteros, etc. haciéndoles más competitivos y donde el producto local, fresco, de temporada es protagonista, ayudando así a la conservación del paisaje y al mantenimiento del medio ambiente, y donde la imagen se ve fortalecida por la vía de la diferenciación a través de la aplicación de nuevos sistemas de gestión y procesos, que velan por el prestigio y el fomento de la figura de la calidad, la promoción y la información a los consumidores, avalada por una entidad independiente y que mejorará la toma de decisiones en base a una información más precisa.
La renovación de la UNE ISO 9001:2008 de gestión de calidad también sirve para fidelizar a los clientes y atraer a nuevos en la seguridad de que los alimentos que consume están controlados no sólo por la legislación vigente, consiguiendo que se elimine esa etiqueta, que a veces se le pone a los mercadillos, de centros sin ningún tipo de control.










