La concejal responsable de la OMIC, Yolanda Moliné, explicó que "el comienzo del curso escolar supone un importante desembolso económico para las familias con hijos en edad escolar, con lo que conviene tener muy claro cuáles son las necesidades y los derechos que las asisten como consumidores. Ese es precisamente el objetivo de esta campaña de la OMIC, encaminada a concienciar sobre el ahorro, la seguridad y el consumo responsable".
La OMIC recuerda que los gastos principales corresponden a los libros de textos, material escolar (cuadernos, lápices, bolígrafos, carpetas, estuches etc.) mochilas o material deportivo, entre otros. Un gasto que se incrementa en los colegios privados con los uniformes y matrículas. A lo que hay que añadir, en muchos casos, los gastos de comedores y transportes, las actividades extraescolares, y las clases extraordinarias o de apoyo.
En cuanto a los libros de texto, la OMIC aconseja al consumidor que se informe adecuadamente de los libros que se necesitan, y compare los precios que se ofrecen en los diferentes establecimientos antes de encargarlos. Si bien el centro escolar puede recomendar un establecimiento concreto para la adquisición de los libros, no existe la obligación de realizar su compra en ellos, pudiendo escogerse el que más convenga. También es importante informarse sobre las posibilidades de programas de intercambio o reutilización de libros que puedan existir en su centro escolar.
Por lo que respecta al material escolar, se ha de tener en cuenta lo que se ha utilizado en el curso anterior y reciclar todo aquello que sea posible, así como estar atentos a los descuentos que suelen ofrecerse antes de la vuelta al colegio en diversos establecimientos. Y, en cualquier caso, es necesario asegurarse de que todos los artículos que se adquieran lleven el marcado "CE", garantía de que cumplen con las normas de seguridad de la Unión Europea.
En lo relativo a mochilas y maletas, hay que procurar que sea adecuada a la estatura de los niños, y que cuente con tirantes anchos y un diseño anatómico.
En todos los casos, es necesario conservar los tickets o facturas de todas las compras que se realicen, imprescindibles para hacer valer la garantía o para reclamar, y no olvidar que la Ley establece una garantía de 2 años si se adquiere un producto nuevo y, al menos, de un año si es de segunda mano.










