El segundo trimestre del año suele ser bueno para el empleo, si bien este año se han superado todas las expectativas con el refuerzo de contratos para la Semana Santa (que ha caído en abril) y temperaturas prácticamente veraniegas desde entonces. De hecho, siete de cada diez nuevos empleos se han registrado en el sector Servicios, en una economía estacional y ligada al turismo como sigue siendo la española.
De esta forma, se contabilizan ya tres trimestres consecutivos en los que la ocupación creció por encima del 0,6%, lo que a juicio del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa "indica un elevado dinamismo en la creación de empleo". "La economía española avanza con fuerza y lo hace creando empleo de calidad. ¡Seguimos!", ha celebrado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un mensaje en su cuenta de X.
Parte del éxito de estos datos reside en la población activa, que sigue al alza y cerró el segundo trimestre del año con un incremento de 267.200 personas, hasta superar los 24,8 millones, la cifra más alta de la serie histórica. Son 381.800 personas más que hace un año.
La ocupación aumenta en más de medio millón de personas
De abril a junio se han creado un total de 503.300 empleos, una cifra superior a la del pasado año (434.700 nuevos ocupados) y muy lejos de la media de los años previos a la pandemia (alrededor de 370.000). No obstante, el dato sigue siendo inferior al registrado en 2023, cuando se generaron 624.200 empleos, el mayor incremento en lo que llevamos de siglo del primer al segundo trimestre.
De ellos, la mayoría (nueve de cada diez) se crearon en el sector privado, que por primera vez supera los 18,75 millones de ocupados tras sumar 480.500 trabajadores, frente a los 22.900 del sector público. Mientras que el número de trabajadores por cuenta propia subió en 23.600 personas.
El empuje de los servicios explica gran parte de este repunte. Y es que en el segundo trimestre del año se han contabilizado 364.800 personas más trabajando en este sector, muy lejos de los 90.300 ocupados que suma la Industria, los 45.400 en la Construcción y los 2.800 en la Agricultura.
En concreto, fueron los servicios de alojamiento y de comidas y bebidas los que más tiraron del empleo, generando en su conjunto 180.500 puestos de trabajo en la hostelería, aunque un total de 82.200 empleos se crearon en el comercio minorista y 57.700 en las actividades administrativas.
En cuanto al sexo, el empleo aumentó en el segundo trimestre en 265.800 hombres y 237.500 mujeres, hasta alcanzar un nuevo máximo histórico de mujeres ocupadas (10.390.300), aunque sigue habiendo un millón y medio de hombres trabajando más (11.878.400). Y, por edad, destaca el crecimiento del número de ocupados con 55 y más años (+120.000) y de jóvenes de 20 a 24 años (casi 100.000 más).
Con todo, el segundo trimestre del año ha cerrado con 22.270.000 ocupados (22.165.000 personas en términos desestacionalizados, esto es, eliminando los efectos del calendario), una cifra nunca antes vista en nuestro mercado de trabajo. Son 584.000 más que hace un año (580.200 desestacionalizados).
La tasa de paro cae a mínimos de 2008
Este dinamismo en el empleo se ha traducido también en una reducción del número de parados. Al detalle, entre abril y junio un total de 236.100 personas dejaron las listas de desempleo, una caída que si bien mejora la del pasado año (-222.600), no ha sido tan acusada como en ejercicios anteriores, especialmente si lo comparamos con el 2023, cuando el total de parados se redujo en más de 378.000 personas.
En línea con la creación de empleo, el mayor recorte de desempleados se ha producido entre las personas que procedían del sector Servicios (178.500 menos, es decir, tres de cada cuatro), seguidos por los de la Construcción (-15.500) y la Agricultura (-7.500), en tanto que aumentó el desempleo en la Industria (3.800).
Por sexo, el desempleo ha disminuido en el segundo trimestre más entre las mujeres (-129.100) que entre los hombres (-107.000), aunque sigue habiendo unas 150.000 paradas más que parados. A su vez, la tasa de paro juvenil continua su descenso, reduciéndose más de dos puntos en términos interanuales, hasta el 24,5%, su nivel más bajo desde 2008.
El paro en el segundo trimestre bajó en todas las comunidades, si bien la caída más pronunciada se registró en la Comunidad de Madrid (-51.800) y el mayor incremento, en Castilla-La Mancha y Comunidad Foral de Navarra (2.000 más en cada una). Al mismo tiempo, Cantabria registró la tasa de paro más baja este trimestre (7,10%) y Extremadura, la más elevada (15,48%).
Con todo, la tasa de paro general sigue descendiendo y se sitúa ya en el 10,29%, con una reducción de más de un punto respecto al último trimestre. Esta tendencia descendente se refleja también en los datos absolutos: hasta junio se contabilizaron un total de 2.553.100 desempleados y es necesario remontarse hasta 2008, previo a la crisis financiera, para encontrar cifras de parados similares. Son 202.200 personas menos que hace un año.
Bajan los hogares con todos sus miembros en paro
La EPA del segundo trimestre también revela una caída de casi un 10% en el número de hogares con todos sus miembros en paro o, lo que es lo mismo, bajaron en 86.100 hasta situarse en 796.900 personas. La cifra ha disminuido en 71.400 si lo comparamos con el mismo periodo del año anterior.
Por su parte, los hogares con todos sus miembros ocupados aumentaron entre abril y junio en 290.300 (+2,46%), hasta un total de 12.072.000 hogares. Así, en los últimos doce meses, las familias con todos sus miembros ocupados se han incrementado en 306.200.










