Las familias de los afectados por ese despido se encuentran ante la dramática situación de carecer de ingreso alguno, después de estar trabajado hasta 15 años para la empresa pública, ante la negativa del gerente de Gesplán, Rafael Castellano, a volver a tramitar el ERE para que el INEM acepte el pago de la prestación por desempleo.
Los trabajadores no entiende la falta de sensibilidad tanto del responsable de la empresa como del consejero de Política Territorial, Domingo Berriel, ante esta situación, limitándose a considerar que la empresa ha actuado correctamente.
Los despedidos temen que esta situación se alargue simplemente por no reconocer que se ha hecho mal el procedimiento. “Si estuviéramos hablando de una empresa privada el tema sería grave, pero entendemos que siendo el Gobierno de Canarias el que ha provocado esta situación, lo menos que podrían hacer es demostrar un poco de humanidad hacia un importante número de familias que en se ven inmmersos en un limbo, ya que para el INEM siguen siendo personal de la empresa, mientras que Gesplán no les acepta en sus puestos de trabajo al entender que están despedidos”.










