La empresa ha decidido duplicar el número de despedidos en Gran Canaria con respecto a Tenerife en represalia por el rechazo público que mantienen los trabajadores de dicha isla contra un Expediente de Regulación de Empleo que está basado en previsiones futuras de pérdidas y que ha afectado a una mayoría de trabajadores que llevaban en la empresa más de 15 años.
Para el Comité de Empresa esta decisión viene a confirmar que el ERE de Gesplán no obedece a criterios económicos objetivos, ya que si fuera así no se podría estar jugando con el número de despedidos, sino que debería estar basado en un plan de viabilidad que desde luego nadie ha puesto sobre la mesa.
Esta reacción de la empresa está teniendo ya sus primeras consecuencias, hasta el punto que están buscando trabajadores externos que les permita poder desarrollar los trabajos que tienen encomendados, tales como el Plan de Rehabilitación Turística de distintos municipios de Canarias, así como planes generales tan importantes para el Archipiélago como el de San Bartolomé de Tirajana o el de Arrecife.
Por otro lado, el INEM sigue sin aceptar los despidos realizados por Gesplán, por lo que las 24 familias afectadas por la decisión del gerente de la empresa siguen en un limbo laboral, en el que no tienen ni derecho a paro ni derecho a sueldo.










