Sin embargo los trabajadores no solo no se han dejando amedrentar sino que clara y contundentemente han dicho no a ser sumisos ante el mayor atentado que se ha hecho en este país contra los derechos laborales y han dicho también no a que sean moneda de cambio para que a costa de sus derechos se quieran favorecer a los mercados, especuladores, mercados financieros, grandes patronales y a la dueña de la finca (Merkel).
Después de este día del 29 M, que en participación en la calle ha superado sin duda alguna a las famosas movilizaciones de la huelga general del 14D del 88 y con creces a las del año 2002 y ponemos como referente un solo dato, la caída del consumo eléctrico que superó el 24%, el Gobierno central tiene que tenerlo en cuenta y sentarse a dialogar para que esta reforma laboral dé marcha atrás.
Desde SITCA entendemos que el 29M no puede ser el final tiene que ser un punto y seguido en las movilizaciones que no tienen que parar ni en el tiempo ni en la contundencia con la que se vivió esta jornada de huelga sino que todo lo contrario hay que continuar con las movilizaciones hasta conseguir que este gobierno dé marcha atrás.










