El INE justifica este fuerte descenso, "principalmente, por la bajada de los precios de los carburantes (gasoil y gasolina), frente a la subida registrada en 2013".
Este retroceso de los precios es el mayor desde julio de 2009, cuando las rebajas de verano llevaron al IPC a caer un 1,4% interanual, su mínimo histórico. Aquel período de bajadas de precios se prolongó durante ocho meses.
En esta ocasión, el IPC encadena ya seis meses con tasas negativas. Hay que recordar que el FMI considera que existe deflación técnica cuando se registran dos semestres consecutivos de caídas de los precios.
Si se comparan los precios de consumo de diciembre con los del mes previo, la caída es del 0,6%, algo que contrasta con el comportamiento en ese mes de los últimos cinco años, cuando se mantuvieron siempre en positivo.
La variación interanual del indicador adelantado del IPC Armonizado -el IPCA, que sirve para comparar con el resto de países europeos- se sitúa en diciembre en el mismo nivel que el general, -1,1%. La variación mensual del IPCA es de -0,7%, ligeramente superior a la del índice general.
La tasa del IPC se ha mantenido en el entorno de cero desde septiembre de 2013. En octubre del año pasado se situó en -0,1%, con lo que entró en terreno negativo por primera vez desde 2009. Después, los precios crecieron durante cuatro meses para volver a caer en marzo pasado (otra vez con -0,1%). Los tres meses siguientes volvieron a repuntar ligeramente hasta que en julio comenzaron a caer de nuevo.










