A las 13:33 horas de su primera sesión del año, el IBEX perdía 241 puntos y se situaba en 9.302 unidades, por el impacto de los vaivenes de la Bolsa china. Todo empezaba cuando las autoridades chinas decidían utilizar el mecanismo que permite suspender anticipadamente la negociación bursátil si un indicador pierde más del 7%.
La Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China (CRMV) ha optado por adoptar medidas drásticas para evitar desplomes como los del verano pasado, que este lunes le han costado a las bolsas asiáticas recortes de más del 3% en Tokio y superiores al 2% en Corea del Sur y la India.
Ningún sector conseguía escapar de las ventas, y en el parqué madrileño las acciones de ArcelorMittal, ACS o Grifols sufrían descensos en torno al 4%, en tanto que para los grandes valores del IBEX 35 los descuentos oscilaban entre el 2% y el 3%.










