En el texto se señala que "el Cabildo Insular de Fuerteventura, en coordinación con la Consejería de Empleo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias y los ayuntamientos majoreros, promueve cuantas acciones resulten necesarias para mejorar, adaptar e implantar las infraestructuras que en materia energética garanticen no sólo el correcto suministro, sino la contribución de la isla en materia de eficiencia energética y reducción de emisiones. Los medios y esfuerzos dispuestos para el logro de los objetivos no cesan ante los últimos acontecimientos, eliminación de primas a renovables y subida de las tarifas".
Desde el Cabildo Insular se es consciente de la enorme importancia que representa la futura conectividad con la isla de Gran Canaria, y por tanto la mejora y repotenciación de la red existente. La ejecución de esta nueva infraestructura, que permitirá mejorar el suministro interno y posibilitará una adecuada implantación de las energías alternativas, no puede obviar las repercusiones paisajísticas y sociales.
Con la aprobación del planeamiento insular (PIOF) se señaló la voluntad de procurar el soterramiento de las infraestructuras, tal y como señalan los artículos 25, 55 y 56 de su normativa, previsión que se une a lo expresado en relación a la necesidad de reforzar las redes eléctricas existentes para adecuarlas a la demanda creciente.
En el texto se señala que "la defensa del medio ambiente, paisaje y núcleos de población debe ser compatible con el interés general que la instalación de la infraestructura conlleva. Resulta necesario, por lo tanto, combinar la necesidad de lograr el menor impacto al paisaje abierto insular, la menor repercusión posible en las especies y las menores molestias a la población, con los beneficios actuales y futuros de los que vendrá acompañada esta línea".
Los criterios básicos, en definitiva, que se plantean desde el Cabildo de Fuerteventura en el escrito de alegaciones, están relacionados con la necesidad de fijar el soterramiento de todo el cableado, salvo en aquellos tramos en los que la incidencia de este soterramiento sobre el entorno natural y vecinal sea contraproducente y genere mayores perjuicios.
También, no ocupar nuevas áreas para la instalación del nuevo trazado que puedan generar daños al entorno natural y vecinal. Y, en aquellos tramos que sea viable, planificar la instalación del nuevo tendido de forma coordinada con los proyectos de obras del eje viario Norte-Sur, de forma que se optimicen esfuerzos y recursos










