Cabe recordar que a mediados del pasado mes de enero de 2015 la multinacional petrolera Repsol comunicó a través de la prensa que había fracasado en su proyecto de búsqueda de hidrocarburos frente a las costas de Fuerteventura y Lanzarote, y que por lo tanto procedía a retirar sus equipos perforadores y a trasladarlos de ubicación.
A raíz de este anuncio se sucedieron una serie de declaraciones contradictorias en prensa por parte del ministro de Industria, José Manuel Soria, y de su secretario de Estado de Energía, Enrique Hernández, en las que tan pronto se advertía con sancionar a Repsol si abandonaba el proyecto y no perforaba el segundo pozo autorizado, como se le reclamaban indemnizaciones o se decía que quedaba todo en suspenso sin mayores explicaciones.
A través de iniciativas en el Senado y en el Congreso, mediante solicitudes formales de información por escrito y con gestiones de todo tipo se ha tratado de confirmar ante el Ministerio de Industria si efectivamente existe una comunicación formal de la empresa petrolera y por escrito de su retirada definitiva de Canarias. Confirmación que reiteradamente el Ministerio de Industria se ha negado a facilitar.
La propia multinacional petrolera tampoco ha confirmado públicamente si pretende volver más adelante a Canarias para retomar su proyecto, si lo que busca es vender o transferir sus autorizaciones, o si definitivamente renuncia a todo, incluyendo la comercialización de los derechos que le concedió el Ministerio de Industria.










