"Se trata de una calle que no se ha renovado desde su construcción y que, por lo tanto, presenta bastante deterioro", señala el concejal de Obras Públicas, Ernesto Hernández, informando asimismo que las obras tendrán una duración aproximada de cinco meses. "Hemos organizado los trabajos para que el grueso de la actuación se ejecute en los meses de mayo y junio, coincidiendo con la temporada baja de ocupación turística", apunta.
Se trata de una calle sin salida y con doble sentido de la circulación flanqueada en ambos laterales por complejos turísticos y residenciales. Tiene una superficie total de 2.294 metros cuadrados y 251,52 metros lineales en los que se instalará nueva red de saneamiento y abastecimiento, además de renovar las arquetas y las columnas luminarias. Las aceras y bordillos se realizarán totalmente nuevos ganando espacio para peatones, que también verán incrementada su seguridad gracias a la mejora de las condiciones de accesibilidad. Finalmente se asfaltará la vía, quedando totalmente renovada.
Ernesto Hernández asegura que esta no es la única calle en la que pretende intervenir el Consistorio. "Vendrán otras a posteriori que, a medida que dispongamos de fondos, iremos ejecutando", afirma.










