En sus argumentos, la UTE expone que la demora guarda relación con el retraso en la entrega de documentación por parte de las empresas suministradoras dentro del proceso para el hormigonado de la zona.
En esta obra se han empleado 230 toneladas de árido reciclado para el revestimiento de los taludes, paso previo a la instalación de las capas de materiales geosintéticos.
En el expediente elevado al Consejo de Gobierno por la Consejería de Medio Ambiente que dirige Raúl García Brink se explica que el informe de la dirección facultativa señala que la obra de la Subcelda 2.4 se desarrolla en dos áreas diferenciadas, en la zona Norte y Sur.
Además, se detalla que el 26 de marzo se llevó a cabo la entrega parcial de las obras (Fase I de la subcelda 2.4), quedando finalizadas desde entonces las obras en el talud inferior de la entrada, que ya se encuentra en explotación.
Igualmente, se recalca que "los recursos existentes en la obra en cuanto a personal y maquinaria referentes al resto de unidades de obra se consideran suficientes", así como "los rendimientos de trabajo", por lo que se considera "procedente" la ampliación de plazo en veinte días naturales.










