Este circuito para el divertimento de perros tiene unas dimensiones de 40 metros de longitud por unos 18 metros de ancho y dispondrá de unos 12 elementos gimnásticos anclados al suelo, dispuestos para que los animales puedan realizar dos recorridos distintos.
Los elementos, fabricados en contrachapado fenólico y polietileno de alta densidad, resistentes al vandalismo y los graffitis, serán una puerta-viaducto, un anillo de apertura, una valla rígida de salto, un vallado de cuerdas paralelas, una mesa antideslizante de parada, una escalera horizontal, una pirámide empalizada, un balancín, una minipasarela de subida y bajada, un túnel modular curvo, un eslalon de rollizos de madera y un carrusel.
Todos estos elementos están pensados y diseñados para proporcionar agilidad y fortaleza a los perros, agudizar su equilibrio, su obediencia y destreza a la hora de sortear obstáculos, además de tonificar su musculación y articulaciones.
El área de Servicios Municipales, Ordenación del Territorio y Políticas Ambientales que dirige el concejal Fernando González Montoro estudia otros posibles localizaciones para emplazar recintos similares con acotamientos de pipi-can en otros núcleos urbanos del municipio.










