Dentro de estos dos últimos ámbitos, que persiguen tanto la potenciación del conocimiento como la reducción de la pobreza y la exclusión social para la instauración de un nuevo modelo económico en el Archipiélago, el Gobierno de Telde entiende que cabe encuadrar de lleno a las escuelas infantiles.
En este sentido, tanto la normativa europea como los estudios especializados en la materia avalan la trascendencia de la educación de 0 a 3 años en la formación integral de la persona. Igualmente, este servicio resulta fundamental para las familias en riesgo de pobreza y exclusión social, pues además de la educación cubre aspectos tan básicos como la alimentación, permitiendo además a los padres y madres la búsqueda activa de empleo, especialmente a las mujeres.
El Ejecutivo local, que ya solicitó al Gobierno de Canarias una cantidad de 2 millones de euros para reabrir las escuelas, continúa así en la línea de trabajo emprendida desde su estreno y que ha establecido como prioritaria, la que debe finalizar con la puesta en funcionamiento de estos centros cerrados en 2013 –con la readmisión de las trabajadoras despedidas- y que prestaban a casi 500 familias un servicio básico y esencial.










