La obra consistirá en el retranqueo de los antiguos muros de piedra ubicados en la zona, para lo que es necesaria la demolición y desmonte de tierras y su posterior consolidación con muros de distinta tipología en función de las rasantes de las edificaciones existentes en la parte superior. Los muros estarán revestidos de piedra natural y se construirán siguiendo la alineación de las viviendas limítrofes, ocupando suelo urbano residencial y nunca ocupación vial.
En cuanto al espacio ganado a la vía se proyecta su segregación en arcén, con isla de recogida de residuos sólidos urbanos, aparcamientos y parada de transporte público regular; y acera donde se alojarán los distintos servicios urbanísticos (abastecimiento, alumbrado, baja tensión, telecomunicaciones), dando continuidad a las aceras existentes en ambos extremos del tramo, cumpliendo los parámetros de accesibilidad con un ancho mínimo de 1,40 metros. El proyecto elaborado desde la Oficina Técnica Municipal contempla además una rampa de acceso a las fincas anexas y el vallado de la coronación de todos los muros.
Las fuertes lluvias registradas en noviembre de 2014 provocaron el derrumbe del muro ubicado en la GC-21 en el tramo de El Hoyo, en la zona donde ahora actuará el Ayuntamiento de Teror . Entonces, el Consistorio reconstruyó en abril de 2015 la parte del muro caído, con un retranqueo ajustado a la nueva alineación. Ahora, el Ayuntamiento ejecutará el proyecto completo con la construcción de dos muros situados a ambos lados y acondicionando el espacio con acera y parada de transporte público.










