La amplia bancada está distribuida en cuatro módulos de poco más de siete metros de longitud cada uno de ellos, con la característica de que cada tramo ofrece un ancho mayor, hasta llegar a superar los 50 centímetros, que permiten un cómodo descanso.
El espacio luce un aspecto impecable con la instalación de una renovada tarima de madera desde la fachada del inmueble hasta la calzada, un pavimento que fue reforzado y previamente impermeabilizado para que se mantenga en óptimas condiciones frente a los agentes meteorológicos.
Pilones y amplios maceteros
El lugar está delimitado por pilones de protección y amplios maceteros con riego automático para la vegetación que envuelve el espacio.
Asimismo, las obras incluyeron la reconstrucción parcial del aplacado de cantería de la fachada de la Casa Palacio y la pavimentación del tramo de acera de Pérez Galdós comprendido entre los accesos de Bravo Murillo y Buenos Aires.
De forma complementaria, el proyecto incluyó la adecuación de los peldaños de la escalera de acceso al Registro General y el zócalo bajo los despachos que miran hacia la cochera, una zona que había sufrido deterioro debido a la acción de los agentes meteorológicos.










