"Entre el talud y la carretera media incluso un paseo que, por simple precaución, hemos cerrado a los peatones", explicó en su día el consejero Carlos Sánchez, quien subrayó que "los usuarios pueden circular tranquilos por la GC-2". "Salvando las distancias, porque el proyecto implica cierta complejidad, dadas las características orográficas de la zona, esta actuación no dista tanto de cualquier otra tarea de mantenimiento de las muchas que realiza el Cabildo en las carreteras insulares durante el resto del año. No hay motivo para la alarma", recalcó entonces.
En concreto, este proyecto consiste ahora en la construcción de un muro de escollera hormigonada de 10 metros de alto por 23 de largo que contendrá la ladera y garantizará la estabilidad de la carretera. A su vez, los cimientos medirán 6,5 metros de ancho por 2 de alto e irán asentados sobre una capa de hormigón.
Lo más llamativo será que los trabajos se harán desde abajo, junto a la orilla del mar. Hasta allí, y con ayuda de una grúa de 300 toneladas, se bajará una retroexcavadora de 25.000 kilos. Durante la realización de estas tareas, y para garantizar la seguridad de los trabajadores que participen en ellas, se colocarán mallas protectoras que evitarán desprendimientos desde la parte superior del talud y deslizamientos en la inferior.
Entre Arucas y la capital
La intervención en El Atlante, que -sin duda- contribuirá a la creación de empleo en el sector, coincide con otra, que el Gobierno Insular inicia también estos días en la misma zona: la dirigida a rehabilitar el tramo de de la citada vía que va desde la salida Norte de los túneles de Julio Luengo al enlace de Arucas.
Con un presupuesto de 3.856.994,79 euros, las obras correrán a cargo de la Unión Temporal de Empresas (UTE) Pérez Moreno-LEM Infraestructuras y Servicios, y tiene un período estimado de ejecución de siete meses.
Entre las actuaciones previstas aquí por el Cabildo grancanario figura el remozado del Puente del Rincón, cuya oxidación superficial incide negativamente en su apariencia sin afectar a su estructura.
Además, y siempre en horario nocturno, para no perturbar la circulación, se trabajará para mejorar el estado del firme, así como los sistemas de contención y drenaje de esta importante vía.










