Urdangarin ha desmentido la declaración del expresidente balear Jaume Matas, quien declaró que la oficina de seguimiento al equipo ciclista Illes Balears-Banesto era una "comisión" o "peaje" para Urdangarin por conseguir el patrocinio del gobierno balear. De hecho, se ha desvinculado de este proyecto.
De hecho, Urdangarin no ha reconocido su firma en el presupuesto del equipo ciclista cuando se la ha presentado el fiscal: "No es mi firma", ha sostenido.
Ha afirmado que el equipo ciclista era "un proyecto atípico de la casa [en referencia al Instituto Nóos] y funcionaba solo". Así, ha dicho que el empleado de Nóos Juan Pablo Molinero era el director de este proyecto y, por tanto, no le "reportaba" nada a él sobre esta materia "si no hacía falta". "Fue un proyecto que gestiona él, lo gestionó muy bien y yo no estuve encima". El juez instructor, José Castro, exoneró de responsabilidades a Molinero en 2012.
El marido de la infanta Cristina ha mantenido en su declaración un tono bajo, literalmente -le tuvieron que pedir que hablara más alto-, y mucho menos vehemente que el de su socio, Diego Torres, que ha copado los últimos cuatro días del juicio. Las primeras preguntas las ha contestado con varios "no sé" y "supongo", y ha asegurado que él no ha negociado "nunca" un presupuesto del Instituto Nóos y que él tampoco firmó ningún acuerdo con la Fundación Illesport sobre los gastos de la gestión de la oficina ciclista.
"Yo mire cómo vengo, yo me fui del Instituto Nóos y de Nóos Consultoría sin ningún papel", ha asegurado cuando el fiscal insistía en saber si no había visto antes el acuerdo para llevar la oficina de seguimiento del patrocinio al equipo ciclista.
Admite que tenía en Aizoon empleados que no conocía
Iñaki Urdangarin, que se enfrenta a penas de entre 19,5 y 26,5 años de prisión, ha comenzado a declarar en el juicio pasadas las 13:00 horas y ha terminado a las 15:00 horas, el tiempo que ha dejado disponible su socio en el Instituto Nóos, que ha estado respondiendo durante casi 27 horas a lo largo de cuatro días, y que este viernes ha atribuido a la Casa Real una función de "supervisión total" y de "control" sobre las actividades de la entidad.
En la primera parte del interrogatorio, Urdangarin sí ha admitido que había empleados en Aizoon, la sociedad patrimonial que compartía con su mujer, a los cuales no conocía y cuya existencia ha "descubierto" durante el procedimiento judicial que investiga el presunto desvío de seis millones de euros de fondos públicos y que "realmente no sabía quiénes eran" estas personas.
En su declaración ante el tribunal de la Audiencia de Palma, el exduque de Palma ha explicado que el exsecretario de Nóos, Miguel Tejeiro era quien se encargaba de "proponer un número de empleados para mantener un tema fiscal", ha explicado en concordancia con la declaración de Diego Torres sobre el asesoramiento de Tejeiro en esta materia.
Preguntado por Horrach sobre cómo no lo ha percibido hasta ahora la existencia de esos empleados si era el propietario de Aizoon, Urdangarin ha dicho que se ha dedicado "a lo que se ha dedicado" y que sobre estas cuestiones tenía "asesores" y se ha dado cuenta "luego" de que esos empleados "no estaban" con ellos.
Como el tiempo se echó encima, el interrogatorio del fiscal se retomará el próximo miércoles. Cuando concluya la declaración de Urdangarin a las preguntas de las acusaciones y la defensa, se sentarán en el banquillo el asesor fiscal de Nóos, Salvador Tinxet, y la infanta Cristina, que será la última acusada en declarar como presunta cooperadora de dos delitos fiscales cometidos por su marido.
Al inicio de la declaración, ha llamado la atención que el fiscal Horrach inició sus preguntas a Iñaki Urdangarin cuestionando pruebas de la acusación Manos Limpias contra la esposa de este, la infanta Cristina, lo que ha provocado la reacción de la presidenta del tribunal, Samantha Romero.
"Es la primera vez que veo que una acusación cuestiona la prueba de otra acusación", ha afirmado la magistrada que preside la vista de Nóos después de que Horrach comenzara su intervención con las preguntas: "¿Kit es su esposa?" y "¿Habla usted en clave con su esposa?", con las que se refería al contenido de un correo electrónico de Urdangarin dirigido a la infanta Cristina que ayer la acusación popular de Manos Limpias introdujo en su interrogatorio a su socio en Nóos, Diego Torres, para intentar probar que su mujer estaba informada de sus negocios.
Pese a su apreciación inicial, la presidenta de la sala ha permitido a Horrach preguntar al acusado sobre documentos que Manos Limpias emplea para tratar de responsabilizar a la infanta, por lo que el acusador público ha preguntado por otras comunicaciones de 2004 entre los entonces duques de Palma.
Urdangarin ha confirmado que informó a su esposa, en correos directos o copias de los que remitía a otras personas, sobre asuntos como su consulta al Comité Olímpico Internacional para que le confirmara la compatibilidad entre sus negocios en el ámbito deportivo y la vicepresidencia del Comité Olímpico Español.
"¿Hay algo oculto en esto?", ha preguntado el fiscal, a lo que el acusado ha respondido de forma negativa, igual que ha negado que las actividades de las que informaba a la infanta tuvieran algo que ver con Aizoon.
Al concluir las preguntas dirigidas a cuestionar las tesis de Manos Limpias contra la infanta, Horrach ha justificado su intervención: "La misión de la acusación no es solo acusar, sino también oponerse a las acusaciones que se estiman infundadas".










