"No tenemos miedo", "Los banqueros a prisión" o "El pueblo unido jamás será vencido" son algunas de las consignas que proclaman los manifestantes procedentes de Sevilla, Granada, Galicia, Zaragoza o Valencia, concentrados en las cercanías del Congreso, concretamente en la Cuesta de Moyano.
Los manifestantes, convocados por la Coordinadora 25S y la plataforma ¡En Pie!, tratarán de crear un "cinturón triangular" a partir de las 18.00 horas en torno a la Cámara Baja, donde, como es habitual cada martes, los diputados estarán participando en la correspondiente sesión plenaria semanal.
En estos controles, los agentes han retenido durante una hora en la localidad madrileña de Getafe un vehículo procedente de Granada para identificar a sus ocupantes y, según han relatado varios manifestantes a Europa Press, otros autobuses como los procedentes de Zaragoza y Barcelona también se han visto sometidos a estos controles de seguridad.
Registros e identificaciones desde la madrugada
Una señora que viajaba en un autobús procedente de Granada ha relatado a cómo alrededor de las 5.30 horas y ya entrando en Madrid tres coches de la Policía Nacional se les han puesto delante y detrás del vehículo y les han hecho indicaciones para que les siguiesen. De este modo les han llevado hasta el Cerro de los Angeles, en Getafe, donde han procedido a subir al autobus para identificar a sus ocupantes.
La protesta de esta tarde pide la dimisión en pleno del Gobierno de Mariano Rajoy y el inicio un proceso constituyente. Además se intentará "rescatar" simbólicamente la sede de la soberanía española que es víctima, aseguran, de "un secuestro llevado a cabo por la troika y los mercados financieros y ejecutado con la colaboración de la mayoría de los partidos políticos".
Los organizadores de la acción han asegurado que su intención no es "ocupar el Congreso" sino "rodearlo" y "andar alrededor". Y han señalado que no impedirán el tránsito de los diputados ni interrumpirán el funcionamiento interno de la institución.
Fuertes medidas de seguridad
A pesar de ello, uno 1.400 efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP), los conocidos antidisturbios, se han desplegado en la zona, informa TVE, desde la glorieta de Atocha, pasando por Neptuno, Cibeles y en las inmediaciones de la Puerta del Sol. Decenas de furgones de la Policía se encuentran apostados en puntos estratégicos y un doble vallado de seguridad blinda las calles cercanas.
La Carrera de San Jerónimo se encuentra cortada al tráfico y solo se deja transitar a los conductores que acreditan tener plaza de garaje en el perímetro de seguridad, así como a diputados, funcionarios y demás trabajadores del Congreso.
Los viandantes también son identificados si quieren acceder a la zona acotada por el dispositivo de seguridad. Algunos peatones, incluso, deben enseñar el interior de sus bolsos o mochilas. A pesar de estas fuertes medidas de seguridad, la actividad en el interior de la Cámara ha comenzado con aparente normalidad, con varias comisiones en marcha.
El Congreso ha instalado en una de sus entradas laterales una mesa con personal del registro destinada a recibir únicamente escritos dirigidos a la Comisión de Peticiones, con el fin de que los ciudadanos no tengan que acceder al palacio y subir hasta la segunda planta, donde se encuentra el registro.
Tres marchas simultáneas confluirán en Sol, Neptuno y Cibeles
El plan de los convocantes es rodear el Palacio de la Carrera de San Jerónimo con tres marchas simultáneas que confluirán en la Puerta del Sol, Neptuno y Cibeles hacia las 17.30 horas.
Desde estos tres puntos intentarán llegar a pie hasta la Cámara baja, aunque se encontrarán en el camino con hasta tres "anillos" o filtros de seguridad desplegados por la Policía en un perímetro de 500 metros, dentro de un dispositivo en el que más de 1.300 agentes se desplegarán por el centro de Madrid.
Los portavoces de las dos organizaciones convocantes de la protesta, la Coordinadora 25S y la plataforma ¡En Pie!, han dejado claro que no tienen intención de ocupar el Congreso, sino "solo rodearlo y andar alrededor".
Delegación de Gobierno no permitirá que se rodee o tome el Congreso
No obstante, la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ya les ha advertido de que no se va a permitir "bajo ningún concepto" que "se rodee o que se tome" el Congreso porque "eso sería delito". En cualquier caso, la propia Delegación del Gobierno en Madrid ha autorizado varias concentraciones, reuniones y marchas, así como una "asamblea general", pero siempre a cierta distancia de la Cámara.
Lo autorizado son concentraciones en la plaza de España y Atocha entre las 12 y las 14 horas, siempre en zonas peatonales "salvo que la afluencia de personas desborde la capacidad" de éstas, "en cuyo caso se habilitarán nuevos espacios por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad".
Las mismas puntualizaciones establece la Delegación del Gobierno al autorizar las reuniones o "asambleas populares" en la plaza de España y en el paseo del Prado de 14 a 17.30 horas. A esa hora, a las 17.30, tienen el visto bueno de la Delegación las marchas-manifestaciones desde la plaza de España a Sol por la calzadas derecha de Gran Vía, Callao y Preciados, y desde Cibeles a Neptuno, donde se realizará la lectura de una "proclama ciudadana".
La denominada "asamblea general permanente" podrá celebrarse de 18.30 a 21.30 horas en la zona peatonal del paseo del Prado comprendida entre Cibeles y Neptuno, también con la precisión de que en caso necesario las fuerzas de seguridad "habilitarán nuevos espacios".
El PSOE ve excesivo el despliegue policial
El dispositivo de seguridad ha sido criticado, entre otros, por el secretario general del grupo socialista en el Congreso, Eduardo Madina, que lo ha considerado "excesivo" como mecanismo de protección de los propios diputados.
"Yo no siento una amenaza equivalente a 1.300 policías y a una estética de aislamiento del Congreso de todos los españoles como la que se puede observar alrededor de este edificio", ha dicho Madina a la entrada de una reunión de su grupo parlamentario. Sobre la protesta convocada para esta tarde, ha asegurado que las manifestaciones le "parecen todas igual de legítimas" y que es "igual de respetuoso con todas ellas".
Mientras, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, ha asegurado en Los Desayunos de TVE que pretender cercar el Congreso por discrepancias con las decisiones del Gobierno es una "agresión" a la soberanía nacional. A su entender, cuestionar la legitimidad de los representantes parlamentarios supone "enfrentarse al principio básico de nuestra democracia, que es que la soberanía nacional reside en el pueblo y se ejerce a través de sus diputados y de sus senadores".










