El consejero de Carreteras, Dámaso Arteaga, explica que la intervención "era necesaria debido a que este tramo soporta un alto nivel de tráfico y se hacía necesaria una rehabilitación integral de la capa de rodadura del firme".
Las labores han consistido en el fresado de una capa del pavimento asfáltico de 4 centímetros de espesor medio, el posterior vertido del riego termoadherente y la extensión de la nueva capa de rodadura de 4 cm de espesor medio así como el repintado de la señalización horizontal del tramo afectado.
Para su correcta ejecución desde el punto de vista de la Seguridad y Salud se contó con un equipo de señalización para la realización de los desvíos y regulación de tráfico, así como de la señalización vertical, balizamiento e iluminación necesaria. Las obras de rehabilitación del asfalto se ejecutaron en horario nocturno, y fue necesario proceder al cierre parcial de la carretera estableciendo las medidas y señalización mientras se desarrollaron los trabajos.










