La fisonomía de esta vía ha quedado modificada gracias a estas actuaciones y ahora sus usuarios pueden encontrarse con nuevas zonas de aparcamientos, paradas para la guagua e incluso un carril que funcionará de forma reversible según las necesidades del tráfico. Durante los últimos días, y tras las fuertes mareas existentes en el litoral del pasado fin de semana, los trabajos se han centrado en la revisión de los imbornales existentes, la apertura de otros nuevos y la inclusión de todas las señales de circulación que habían solicitado los técnicos del área de Tráfico.










