Las palas aguardababan fuera de las viviviendas a la espera de que los agentes acabasen de sacar a los vecinos de sus viviendas.
Durante el desalojo, se han vivido momentos de tensión al mostrar resistencia algunos vecinos a abandonar su vivienda.
El desalojo de este viernes pone fin a la agonía que han vivido este grupo de vecinos desde el pasado lunes.
Seis vecinos habían iniciado hace unos días una huelga de hambre para reclamar una solución a ese derribo a al expirar el pasado lunes el plazo dado para el desalojo voluntario de las viviviendas.
Los vecinos han denunciado el abandono de todas las administraciones públicas e incluso han pedido la mediación del Diputado del Común a última hora.
Frente a la postura de este colectivo, que reclama que no se derriben sus casas en aplicación de la Ley de Costas tras haberse establecido que son ilegales, la delegada del Gobierno en Canarias, María del Carmen Bento, aseguraba este jueves a EFE que "en Cho Vito el problema es que existe una sentencia firme de demolición" y que "las decisiones judiciales, y más cuando son sentencias firmes, no son interpretables".
Sin embargo, "como entendíamos que era un problema social, nosotros hemos intentado darles soluciones a los vecinos", ha querido matizar, subrayando: "Yo misma me he sentado, creo que han sido ocho o nueve veces, con los representantes de los vecinos intentando darles una salida".










