Advertimos ya desde septiembre de los peligros que la Confederación de Familias Canarias de la Escuela Pública, CEAPA, empezaban a insertar en la sociedad. El presidente de ANPE Canarias asegura que "pese a otros logros que hemos aplaudido por parte de la Administración, hemos de reconocer la defensa del profesorado ante agresiones físicas y, ahora, ante este desplante a su figura de autoridad, las administraciones nos han dejado solos en esto". Tristemente, insiste Crespo, "nos vemos obligados a repetir en ciertos aspectos los mismos argumentos porque no podemos permanecer en silencio ante este ataque a nuestra profesión". Si bien desde la CEAPA se insiste en que 'la culpa' no es del profesorado y que la actitud es de diálogo; "lo cierto", incide el presidente, "es que no se ha consensuado con nadie el realizar esta medida de presión".
Llegados a este punto, el sindicato advierte de las graves consecuencias de tomar la gestión educativa de forma anárquica. Crespo apunta que "si en un futuro surgen mayores problemas con el currículo de los alumnos, ¿a quién habremos de señalar?". En este punto, esta representatividad de profesionales recuerda que organismos que aglutinan a todos los agentes sociales inmersos en la educación, como el Consejo Escolar, han agendado entre sus temas principales las tareas escolares.
La suma de las voces sindicales a través de la Junta de Personal ha llamado al diálogo a padres y alumnos mediante las tutorías, respaldadas por una asistencia del 20%. Es decir, los docentes tienen vías de comunicación con padres y madres que no se están empleando al cien por cien. Asimismo, el sector ha reiterado su disposición al diálogo; frente a hechos consumados.
Desde ANPE Canarias estamos dispuestos a participar en el debate sobre la necesidad de introducir racionalidad en los deberes escolares, reconociendo los beneficios que tienen dichas tareas para afianzar lo aprendido en el aula, inculcar hábitos de estudio, fomentar el esfuerzo personal e incluso la organización y la planificación del trabajo del alumno, siempre que se respete la adecuación, la moderación y la proporcionalidad de dichos deberes a la edad y al nivel educativo y, a su vez, respetando los diferentes tiempos del estudiante para jugar, descansar y relacionarse con los demás. "Un triste mensaje en fechas tan recientes al Día del Profesor, una figura que considero debería valorarse pues es el profesional que levanta la educación del mañana", concluye Pedro Crespo.










