El presidente de Iberia, Antonio Vázquez, ha insistido en la necesidad de hacer "sacrificios" para "asegurar el futuro" de la compañía, que ahora tiene unos costes "fuera de mercado", que suponen unas pérdidas de un millón de euros al día. El plan de transformación que la aerolínea planteó el pasado 9 de noviembre prevé un recorte de plantilla de 4.500 empleados y una reducción salarial de hasta el 35%, entre otras medidas para volver a beneficios.
Por su parte, los trabajadores quieren que Iberia les presente un plan de viabilidad y hasta que eso no se produzca no se sentarán a negociar lo que ellos consideran el desmantelamiento de la compañía española en beneficio de la británica British Airways.
El pasado viernes el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, instaba a sindicatos y empresa a negociar y añadía que la no desconvocatoria de esta huelga "es lo peor que le puede venir a España en estos momentos".










