El Ayuntamiento impulsó la ejecución y desarrollo de este proyecto de familiarización de los discapacitados con la piscina a través de las concejalías de Servicios Sociales y de Deportes, que diseñó para ellos un horario especial de uso de la instalación pública y su material de formación cinco días a la semana, de lunes a viernes y de cuatro a siete de la tarde, durante los dos últimos meses del pasado 2012.
Durante el cursillo, y atendiendo a sus respectivos grados de discapacidad, los jóvenes de Aspade no sólo entraron en contacto con el medio acuático, sino que muchos adquirieron nociones básicas de flotación para aprender a nadar o, incluso, para perfeccionar su técnica.
Este primer cursillo de actividades acuáticas tendrá continuidad. La Asociación Aspade tiene la intención de destinar la recaudación de la venta del calendario de 2013 patrocinado por los operarios de la empresa Urbaser a la contratación de un monitor de actividades físico-deportivas especializado en el medio acuático para que le imparta a los chicos un segundo cursillo.










