Además, las Cámaras de Comercio tienen reconocida por Ley funciones en Mediación y Arbitraje. Desde 1993, estas instituciones cuentan con una red de más de 40 Cortes y Tribunales de Arbitraje, junto con la Corte Española, adscrita al Consejo Superior, por lo que se han convertido en pioneras en materia de arbitraje mercantil.
Durante la inauguración del curso, el viceconsejero de Justicia señalaba que "los tribunales de justicia no pueden ser el único camino para solucionar las controversias empresariales" y que "en Canarias hay que sustituir la cultura del conflicto por la del acuerdo para favorecer la continuidad de las propias empresas y de las relaciones comerciales".
En este sentido, el director general de la Cámara de Comercio dijo que hay que seguir concienciando al tejido empresarial y a la sociedad en general de la necesidad de aplicar fórmulas más flexibles y rentables a la hora de solventar sus conflictos. A su juicio, "la mediación recompone rupturas innecesarias y mejora el servicio de la Justicia, el tejido económico y social con el objetivo de generar empleo".
Según datos del Banco Mundial, elaborados en 2012 en el ámbito europeo, la mediación supone beneficios económicos para las partes en el litigio. Concretamente, la mediación resulta un 76% más barata que la justicia ordinaria y se demuestra cinco veces más rápida (la mediación se resuelve en una media de 88 días frente a los 548 días que –como media- se tarda en tomar una resolución judicial).
La extensión de los procedimientos de mediación reducirá a un mes la resolución de muchos conflictos entre particulares o empresas, frente a los varios años que puede suponer un proceso judicial, además de ahorro de tasas, de abogado y procurador.
Servicio de Mediación de la Cámara
La Mediación es un servicio que la Cámara ofrece a las empresas para resolver sus reclamaciones de una manera rápida y económica. Esta vía, que promueve el acuerdo entre las partes en conflicto, supone no sólo un ahorro de tiempo y dinero para los empresarios, sino que, además, contribuye a la estabilidad de las relaciones comerciales. El éxito de este sistema se fundamenta en la buena fe de las empresas implicadas, que deben acogerse de forma voluntaria al proceso de mediación.










