Segundo día de concentración ante la sucursal de Banesto de la calle Triana, en Las Palmas de Gran Canaria, del colectivo STOP Desahucios y Julia Betancor, vecina de Almatriche, que mañana 22 de mayo se quedará sin vivienda. Con la cara desencajada dice con resignación que no cree que puedan evitarlo, como ya ocurrió hace un mes aproximadamente, pero advierte con "seguir luchando" ante las administraciones para lograr recuperarla u obtener otra.
En la casa que tendrá que dejar convive con su marido, enfermo, y sus cuatro hijas menores de edad. A partir de mañana "pasaré de vivir sola, en mi propia casa, a ir a casa de mi abuela". Este cambio "que será duro", reconoce Julia, supondrá también un cambio de colegio para las niñas.
"Lo más importante es que no nos tendremos que separar", destaca ante la sucursal bancaria, porque "sí tengo apoyo familiar".
La tragedia de verse sin vivienda comenzó para esta familia con el reclamo por parte de Banesto de una deuda de 1.200 euros, por un impago de cinco mensualidades correspondiente a un préstamo de 40.000 euros que solicitaron, según explica la propia Julia. Asegura que a día de hoy "no debemos nada al banco", pero aún así, Banesto "adjudicó la casa en procedimiento de ejecución hipotecaria extrajudicial". Es decir, ante Notario y actuando el banco como representantes de Julia y su marido, los propietarios, explican desde Stop Desahucios.
Este movimiento intentó que el banco "les hiciera un contrato de alquiler", pero se han negado. Como este lunes, cuando cerraron las puertas de la sucursal de Triana para impedir que Julia entrara en la sucursal.










