El pasado día miércoles 23 de mayo, el Sub Delegado del Gobierno en Las Palmas comparecía ante los medios de comunicación para informar la confirmación de la orden de expulsión en contra del activista uruguayo, orden dictada por esa entidad gubernativa y comunicada a Morales el día lunes 21 de mayo, hecho inédito dado que no es habitual que la Administración comunique este tipo de expedientes a la prensa y menos aún mediante una comparecencia personal de un Subdelegado del Gobierno.
En esta comparecencia el Sub Delegado del Gobierno ha desvelado de que sobre el activista uruguayo pesa una denuncia por malos tratos y una orden de alejamiento, hecho que Morales denuncia que son totalmente y completamente falsos.
Morales denuncia que con esa gravísima acusación falsa, el Sub Delegado "ha pretendido causar el mayor daño moral y de desprestigio sobre mi persona, hecho que se ha consumado, en tanto y en cuanto ha trasladado a numerosos medios de comunicación que se han hecho eco de la noticia de hechos falsos que causan grave alarma social y atentan contra el honor y la imagen de mi persona", indicó el activista.
El activista uruguayo considera que las malintencionadas declaraciones del señor Molina González atentan gravemente contra su dignidad y credibilidad, incurriendo en presuntos delitos que pone en conocimiento judicial para que sean investigados.










