El año pasado nacieron 425.380 nuevos niños, un 6,4% menos que un año antes. Desde 2008, cuando nacieron 519.779 niños (el máximo en 30 años), el número de nacimientos se ha reducido un 18,1%.
El descenso de los nacimientos, el menor número de hijos por mujer, el aumento de la edad media a la que éstas tienen su primer hijo y el menor número de mujeres en edad fértil, define la situación y da una amplia visión de cuál puede ser el futuro demográfico del país.
Disminuye el número de hijos por mujer
Así, el número de hijos por mujer disminuyó desde 1,32 en 2012 a 1,26 en 2013), y también continúa la reducción del número de mujeres en edad fértil (entre 15 y 49 años), que con 11,2 millones en 2013, continúa su descenso desde 2009 debido a que llegan a ese rango de edades generaciones menos numerosas (nacidas durante la crisis de natalidad de los 80 y primera mitad de los 90), por el menor aporte de la inmigración exterior y también por el mayor número de emigraciones al exterior durante estos últimos años.
Así, los últimos datos no son nada halagüeños y muestran que el crecimiento vegetativo de la población, es decir, la diferencia entre los nacimientos y las muertes, se redujo un 30,7% en 2013 hasta situarse en 36.181 personas, el saldo más bajo registrado desde al año 2000.
Aumento en la esperanza de vida
Por otro lado, prosigue el aumento en la esperanza de vida de los españoles, que alcanza su techo histórico desde que se toman estas estadísticas.
Así, la esperanza de vida se situó en 2013 en 82,8 años de media, lo que supone un aumento de 0,6 años respecto al año anterior.
Por sexo, en los varones alcanzó los 80 años (0,7 años más) y en las mujeres los 85,6 (0,6 más). De acuerdo a las condiciones de mortalidad del momento, una persona que alcance los 65 años esperaría vivir, de media, 19 años más si es hombre y 22,9 más si es mujer.










