El ejercicio, que dio comienzo a las 11 de la mañana, se desarrolló en un edificio catalogado como Patrimonio de la Humanidad del casco histórico y consistió en la simulación de un movimiento sísmico con posterior incendio.
En este simulacro resultaron heridas de diferente consideración nueve personas por lo que desde el primer momento se llevó a cabo el triage o valoración de los afectados, un método organizativo que se realiza colocando a las víctimas unas tarjetas identificativas con colores en función de la gravedad de las lesiones que presentan.
El personal sanitario desplazado a este ejercicio valoró a las supuestas víctimas y mostró cómo se debe prestar asistencia y llevar a cabo la inmovilización en un caso de estas características donde la mayoría de los heridos sufren traumatismos diversos. Para llevar a cabo esta asistencia el SUC desplegó un hospital de campaña del SUC y una carpa sanitaria y simuló una noria de evacuación de los heridos más graves a los centros hospitalarios.
El Servicio de Urgencias Canario intervino con una treintena de profesionales entre médicos, enfermeros, gestores, técnicos, conductores y personal de coordinación y desplazó al lugar una unidad móvil para catástrofes (UMCAT), un vehículo de apoyo logístico (VL), un vehículo de intervención rápida (VIR), un vehículo de coordinación y tres ambulancias de soporte vital básico y una sanitarizada. Asimismo Atención Primaria colaboró con la presencia de un médico y un enfermero del centro de salud de San Benito.
La unidad móvil para catástrofes es un vehículo de características especiales que contiene un hospital plegable o Puesto Médico Avanzado (PMA) de nueve metros cuadrados, provisto con materiales sanitarios fungibles, telecomunicaciones propias, grupos electrógenos, iluminaría, distribuidores de oxígeno, camillas para la estabilización de afectados, medicación de urgencias y material electromédico y de inmovilización.
El vehículo de apoyo logístico (VL) cumple el objetivo de actuar como primera salida ante una situación de emergencia que precise asistir aproximadamente a un número entre ocho y diez personas, así como servir de transporte de personal, con capacidad disponible para seis plazas.
El objetivo del SUC en este simulacro ha sido poner en práctica su capacidad de respuesta y de coordinación con otros servicios de emergencia en accidentes con múltiples víctimas.
En el simulacro también intervino el 1-1-2 Canarias al ser el centro de emergencias receptor de la alerta y responsable de la activación y coordinación de los diferentes recursos de emergencia que intervinieron en el ejercicio.










