"Esta situación no es exclusiva de Madaya. En el resto de Siria hay zonas civiles sitiadas por las distintas partes en conflicto en quince lugares[ii]. Unas 400.000 personas están atrapadas en estas áreas, algunos durante años, con un acceso muy limitado a alimentos, agua potable, sanidad y otros servicios básicos. El resultado es la pérdida de muchas vidas, sobre todo de personas mayores y niños".
"En otras partes del país más de 4 millones de personas viven en zonas inaccesibles, con un acceso muy puntual a suministros humanitarios. El estado de sitio y no permitir el acceso humanitario a los civiles siguen siendo tácticas de guerra que violan el Derecho Internacional Humanitario".
"La desnutrición es especialmente una amenaza para los niños y las personas con enfermedades crónicas atrapadas en estas áreas, y les hace más vulnerables a la enfermedad y a un retraso en su desarrollo a largo plazo. Mientras tanto, las madres que sufren desnutrición son más propensas a tener niños desnutridos".
"Si la ayuda humanitaria no empieza a llegar inmediatamente y de manera regular a todas las zonas sitiadas y de difícil acceso, las tasas de desnutrición en Siria seguirán aumentando y se perderán más vidas".
"Permitir el acceso a distribuciones limitadas de suministros humanitarios no es suficiente. Se necesita el inmediato levantamiento del asedio en Siria, seguido de la evaluación del estado de salud y de las necesidades de la población, la provisión in situ de atención sanitaria y terapéutica nutricional, y la evacuación de los heridos y los enfermos para ser tratados".
UNICEF y la OMS piden a todas las partes en conflicto que respeten el Derecho Internacional Humanitario y permitan y faciliten un acceso humanitario inmediato e ininterrumpido a todas las zonas del país.










