El juez ha tomado esta decisión después de haber visitado brevemente a Uribetxebarria el pasado martes en el hospital de San Sebastián donde se encuentra ingresado y entrevistarse en una larga reunión con el oncólogo que está tratando al etarra para ratificar el informe que realizaron sobre su estado de salud en el que afirmaban que era "irreversible".
Durante su breve encuentro, Castro preguntó al preso de ETA si tenía algo que decirle y el recluso le replicó que se encuentraba enfermo y le pidió que cumpliera "su propia ley".
Castro ha adoptado esta decisión en contra del criterio de la Fiscalía que consideraba que el preso no cumplía los requisitos exigidos por la ley para salir de prisión y que no se encuentra en "una situación claramente terminal" ni "en el "último periodo de su vida".
Ya el pasado 17 de agosto, Instituciones Penitenciarias concedió el tercer grado por razones humanitarias a Uribetxebarria Bolinaga.
Prohibido acercarse a sus víctimas
En su auto, el juez le impone la prohibición de acercarse al domicilio y lugar de trabajo de sus víctimas o de los familiares directos de éstas, así como la de participar "de forma activa o pasiva" en manifestaciones públicas de enaltecimiento o legitimación de la violencia, especialmente de la banda terrorista ETA.
También le prohíbe hacer declaraciones "de esa naturaleza" o que conlleven "desprecio o desconsideración" de las víctimas del terrorismo o pudieran ofender sus sentimientos.
Asimismo, el recluso no podrá ausentarse sin previa autorización judicial de la localidad que fije como residencia y deberá presentarse mensualmente en los servicios sociales externos del centro penitenciario de San Sebastián y comunicar cualquier novedad referida a la evolución de su tratamiento médico.










